domingo, 5 de diciembre de 2010

Declaran la alerta roja en las poblaciones cercanas al volcán Tungurahua


El Instituto Geofísico Nacional (IGN) de Ecuador ha declarado la alerta roja en las poblaciones que se encuentran alrededor del volcán Tungurahua, situado a 140 kilómetros al sur de Quito, debido al incremento de la actividad eruptiva del mismo, según informa la agencia de noticias oficial ecuatoriana, ANDES.

El director del IGN, Hugo Yépez, ha indicado que la distancia entre el cráter y las poblaciones afectadas, diez en total, es de 8 kilómetros. Explicó que el viento está desplazando la nube de ceniza hacia el sureste del volcán, mientras que los flujos piroclásticos, que se generan cuando la lava con alto contenido en gases se enfría y descomprime al alcanzar la superficie, se dirigen hacia el noroeste.

El subsecretario Nacional de Gestión de Riesgos, Felipe Bazán, ha asegurado que hay nueve refugios operativos que tienen capacidad para alojar a 1.500 personas. Según Bazán, el 95 por ciento de la población que vive en los alrededores del volcán ya ha sido evacuada.

Bazán ha dicho que los flujos piroclásticos son "continuos" pero de momento no llegan a zonas pobladas. "De incrementarse los flujos, podrían llegar a las poblaciones mencionadas", ha agregado.

Yépez ha advertido de que las próximas cinco horas son "críticas en la evolución del coloso, por lo que hay que tomar precauciones". El aumento de la actividad del volcán se registró a las 8.30 de la mañana (hora local) de este sábado, cuando empezó a producir estruendos, explosiones, emisiones de ceniza y expulsó material a más de 1,5 kilómetros de distancia del cráter. Además, en las localidades ubicadas en las faldas del volcán se sintieron vibraciones.

El Tungurahua está activo desde 1999. Es uno de los ocho volcanes que se consideran activos en Ecuador.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Un tornado en el Bocal Cantabria (España)



Imágen capturadas de un tornado que se ha podido ver esta mañana de domingo en la zona de El Bocal, próxima a la playa de la Maruca, en Santander (CANTABRIA)

Al menos ocho muertos al estrellarse un avión en Karachi


Al menos ocho personas, todas de nacionalidad rusa, han muerto en el accidente de avión que tuvo lugar después de que el avión de carga en el que viajaban se estrellara contra una zona residencial de la ciudad de Karachi, según informó el portavoz de Aviación Civil de Pakistán, Pervez George.

Las víctimas mortales son todas miembros de la tripulación de este avión cuatrimotor modelo Ilyushin que alrededor de las 01.47 (22.47 en la España peninsular) impactó sobre un complejo residencial para oficiales de la marina en el vecindario de Dalmai, minutos después de despegar del Aeropuerto Internacional de Jinnah, para dirigirse a Jartum, en Sudán.

Aunque las causas del accidente aún se desconocen, George confirmó la versión dada por unos testigos hace apenas unas horas, en la que aseguraban que el avión ya estaba incendiado antes de estrellarse contra la barriada militar, según informó la cadena estadounidense CNN.

Por su parte, el gobernador de Karachi, Masood Raza, indicó que, una vez detectado el problema, el piloto decidió realizar un aterrizaje de emergencia en una de las zonas menos habitadas de la ciudad para evitar una tragedia mayor. "Si el avión se hubiera estrellado en un (área residencial) mayor, se habría producido un desastre mayor", aseveró Raza.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

El cólera se propaga a mayor velocidad de lo esperado en Haití


La epidemia de cólera se propaga en Haití a mayor velocidad de la estimada en un principio y se teme que afecte a cientos de miles de personas en un plazo superior a un año, ha advertido este martes el coordinador de la ONU para ayuda humanitaria en el país, Nigel Fisher.

Expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) revisan al alza sus estimaciones iniciales y calculan que en seis meses podrían darse 200.000 nuevos casos.

"Todos los especialistas médicos dicen que esta epidemia de cólera continuará durante meses y quizás un año por lo menos, que veremos cientos de miles de casos, literalmente", ha afirmado.

Desde que apareció el brote a mediados de octubre y hasta el viernes han muerto 1.344 personas, pero Fisher cree que esta cifra podría ser mayor por la falta de datos de las áreas remotas. Además vaticina que hay entre 60.000 y 70.000 enfermos de cólera, y no unos 50.000, como apuntan las cifras oficiales.

Resulta "casi imposible detener la propagación de estos casos porque es muy contagioso, y aquellos que portan la bacteria del cólera suelen tardar días en manifestarlo, y en ese (momento) se pueden haber trasladado adonde sea", relató Fisher.

En opinión de Fisher, la ONU y los grupos de cooperación deben "ampliar significativamente" su respuesta a la catástrofe, y aconseja que los grupos religiosos distribuyan pastillas potabilizadoras, así como establecer más centros de atención. Lamentablemente, matizó, los haitianos se oponen a la instalación de dichos centros en sus vecindarios.

A este rechazo hay que sumar la idea generalizada de que efectivos nepalíes de la fuerza de pacificación de la ONU (MINUSTAH) son quienes introdujeron la enfermedad en el país, donde hacía un siglo que no se registraban casos de cólera.

Han muerto al menos dos personas en los enfrentamientos entre soldados de Naciones Unidas y manifestantes, mientras que decenas de individuos han sufrido heridas. La ONU no duda en culpar a agitadores de arengar a la población de cara a las elecciones convocadas para el domingo.

El presidente de la MINUSTAH, Edmond Mulet, asegura que no hay "ninguna prueba científica" que verifique esta versión sobre el origen de la epidemia. Hasta ahora todas las pruebas han dado resultado negativo, pero los expertos continúan investigando, añade Mulet.

Nueva Zelanda da por muertos a los 29 mineros


La Policía de Nueva Zelanda descarta que los 29 mineros atrapados en una mina de carbón hayan sobrevivido a la segunda explosión de gas metano registrada bajo tierra. "Creemos que nadie ha sobrevivido y que todo el mundo habrá perecido. Es una de las cosas más trágicas que he tenido que hacer como agente de Policía", ha narrado este miércoles el superintendente Gary Knowles.

Los hombres quedaron atrapados en un túnel de 2,3 kilómetros de largo el pasado viernes a consecuencia de una primera explosión de gas metano. La mina, explotada por la compañía Pike River Coal, se encuentra en la isla del Sur, cerca de la localidad de Greymouth. Las víctimas son 24 neozelandeses, dos australianos, dos británicos y un sudafricano.

El temor al efecto de los gases tóxicos y a que se sucedieran nuevas detonaciones echó atrás a los rescatadores a la hora de adentrarse en el túnel. A cambio utilizaron robots y dispositivos electrónicos, pero no se pudo mantener contacto con las víctimas ni detectar señal de vida alguna.

El miércoles por la mañana los rescatadores, pese a descartar casi por completo que hubiera supervivientes, continuaban analizando los niveles de gases tóxicos con la esperanza de que bajaran. A primera hora de la tarde (madrugada en España) se registró la segunda explosión de gas metano, mucho mayor que la primera.

"La causa fue otra vez la acumulación de gases de los últimos seis días. Una mezcla letal incendió la mina entera", ha dicho el alcalde de Greymouth, Tony Kokshoorn. "Es la hora más oscura para la costa oeste", añadió, en referencia a la zona donde se encuentra la ciudad.

El director ejecutivo de Pike River Coal, Peter Whittall, señaló que "los equipos de rescate habrían puesto sus vidas en serio peligro" si hubieran accedido a la mina. "Cuando estábamos ahí haciendo esa valoración, exactamente lo que dijimos que podía ocurrir, ocurrió", ha agregado Whittall, para quien muchos de los rescatadores "nunca habrían vuelto con vida".

Algunos familiares de las víctimas han venido criticando que nadie entrara inmediatamente a la mina para salvar a los mineros, después de que se consumieran los gases tóxicos de la primera explosión.

Apenas 50 kilómetros al norte del lugar de la tragedia hay otra mina en la que se cree que un incendio continúa activo desde hace casi 60 años

sábado, 20 de noviembre de 2010

EN NUEVA ZELANDA 29 MINEROS ATRAPADOS


El superintendente Gary Knowles, encargado de la operación de rescate de los 29 mineros atrapados en el sur de Nueva Zelanda, ha garantizado "llevar a estos hombres de vuelta a casa". El alcalde del distrito Grey, ha manifestado que resultaría prematuro decir que los rescatadores están a punto de entrar en la mina de la Pike River Coal.

La Policía está esperando los resultados de unas pruebas sobra la calidad del aire, necesarias antes de iniciar la incursión al fondo de la mina, donde desde el viernes se encuentran atrapados los mineros. "Hasta que recibamos esta información no se tomarán decisiones sobre cuándo un equipo de rescata de la mina será capaz de acceder al túnel", declaro Knowles.

Existe la preocupación de que haya dejado de funcionar el sistema de ventilación, y al lugar ha llegado un equipo de expertos australianos para analizar la situación, informa el canal TVNZ.

UN TOTAL DE 29 MINEROS

El director general de la compañía minera, Peter Whittall, ha confirmado que son 29 los hombres en el interior de la mina, dos más de lo que se había indicado en un primer momento. Sus edades están entre los 17 y los 62 años. La mayoría son neozelandeses, pero también hay británicos y australianos. Asimismo precisó que 16 son empleados de la mina y 13 están contratados por otras empresas.

Whittall anunció que están bombeando aire fresco por el túnel, si bien todavía se desconoce donde se encuentran los atrapados. Los rescatadores han estado llamando al teléfono de emergencia situado en el interior, sin recibir ninguna respuesta.

Dos hombres lograron escapar a la superficie en el momento del accidente. Sufrieron heridas leves y durante la noche necesitaron recibir oxígeno adicional en el hospital, pero ya han sido dados de alta. Whittall ha admitido que al salir de la mina ambos estaban desorientados, y uno de ellos llegó a perder el conocimiento.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Unas 2.000 personas están atrapadas en las faldas del Everest


Unos 2.000 personas se encuentran atrapados en Lukla, uno de los puntos de salida en el este de Nepal para escalar el monte Everest, después de que el mal tiempo forzase a las aerolíneas a cancelar todos los vuelos con salida o destino a la zona, según informaron este viernes las autoridades.

Alrededor de 2.000 turistas extranjeros y sus 'sherpas' se encuentran atrapados en el pequeño pueblo de Lukla, en las faldas de una montaña cercana al Everest y a 2.800 metros de altura, debido al mal tiempo. Helicópteros del Ejército nepalí están comenzando a trasladar a los visitantes a lugares más seguros.

Miles de senderistas y alpinistas visitan cada año la región de Solujumbu, en el este de Nepal cada año. Muchos comienzan su travesía desde el pueblo de Lukla, donde se encuentra un pequeño aeródromo en la escarpada montaña.

Las autoridades metereológicas de Katmandú informaron de que la zona está siendo afectada por nubes bajas y fuertes vientos desde los últimos tres a cinco días, haciendo que los vuelos de los pequeños aviones de hélices sean difíciles y peligrosos.

"Los vuelos con helicópteros particulares son inadecuados y sus tarifas están fuera de alcance del presupuesto de los senderistas", explicó un miembro de la Asociación de la Agencia de Senderismo de Nepal, Mahendra Singh Thapa.

El jefe de la Asociación de Rescate del Himalaya, Bikram Neupane, informó de que todos los turistas están bien y fuera de peligro. "No pueden coger los vuelos de retorno a Kathmandú por el mal tiempo", añadió Neupane, en declaraciones a la agencia Reuters.